sábado, 1 de diciembre de 2007

Celebración en la Feria

Rueda de la Fortuna y pirotecnia    Fue un buen día para los artistas de los espectáculos de la feria hoy, la gente recibió muy bien los nuevos montajes y nos empapamos de gloria al recibir más aplausos que los de costumbre en cada show. Se organizó una asamblea de bienvenida para “los nuevos” después de la última función y en vista del éxito obtenido se decidió convertirla en celebración con todos los miembros del parque. Es la oportunidad perfecta para estrenar mi vestido negro y zapatillas abiertas que había comprado, después de todo una buena impresión nunca estorba…aparte de que asistirá también “gente interesante” a la reunión. En la asamblea hubo un discurso de bienvenida para los recién llegados y otro motivacional para los que ya llevábamos algún tiempo viviendo ahí…una cena especial de tres tiempos que incluía platillos antes nunca vistos en el área de comida de la feria, una ampolla en el empeine gracias a la zapatillas que no habían “dado de sí” y la frustración de que aquél que me interesaba no me había dirigido la palabra en toda la faena. Cuando todo terminó me dirigí presurosa al Laberinto de Cristal antes de que lo cerraran. “¿Qué pasó, por qué la otra noche me halagó tanto y hoy ni siquiera me dirigió la palabra?”, era lo que pensaba mientras recorría la atracción descalza y con las zapatillas en la mano. “Seguramente se interesó más en la contorsionista que también le coqueteaba. ¿Quién podría competir con eso?”, se me ocurrió al detenerme en el espejo aquel en el que ves tu reflejo mucho más ancho de lo que es…“¿Si es así como me ve, por qué habría de fijarse en mí?”, bajé la mirada y salí del laberinto con un nudo en la garganta, dispuesta a dormir y pretender que no había pasado nada. Caminé hasta mi casa con la vista en el piso todo el tiempo, ni siquiera noté que alguien estaba sentado en la valla de la pista principal fumando un cigarro… 


    - “Pensé que nunca llegarías, no vi en dónde te metiste después de la asamblea, saliste tan rápido…¿Cómo estás, preciosa?”, dijo Dalibor, quien aparentemente mientras yo hacía dramas en el laberinto me esperaba afuera de mi casa.
    - “¡Bien!...¿Y tú?”, fue lo que alcancé a balbucear mientras me recuperaba de la sorpresa de encontrarlo ahí…”Corrí hasta el Laberinto de Cristal para alcanzarlo abierto, siempre lo recorro en las noches, es mi atracción favorita”.
    - “Pues estoy mejor ahora que hablo contigo”, aseguró mientras se ponía de pie, “…Y sí, algo me habían dicho de que tenías una obsesión por tal atracción. Bueno, con lo hermosa que eres seguramente es muy agradable contemplar tu reflejo en el espejo, pero en mi caso prefiero imágenes más amables a la vista y paso más tiempo viendo el cielo que la misma tierra que piso”, contestó en medio de risas.
    Sentí como mi cara se ruborizaba sin poderlo evitar, reí y enmudecí enseguida…no sabía cómo reaccionar, apenas hacía un rato estaba enfurecida y triste por su desdén en la reunión y ahora me divertía con sus bromas… 
    - “Sólo vine a desearte una buena noche y a decirte que te veías muy linda hoy en la celebración…”, expresó mirándome a los ojos, tomó mi mano…”¿Aceptarías acompañarme a cenar en la semana?”.
  - “Claro, luego nos ponemos de acuerdo”, respondí poniendo atención a su mirada…”Gracias por el cumplido…¡Buenas noches, Dalibor!”, seguí y apretando su mano me acerqué a él para besar su mejilla. - “No es cumplido, es la verdad”, contestó correspondiéndome el beso…”¡Buenas noches, Fénix!”.


    Se apartó de mí y mientras caminaba hacia su casa volteó a unos cuantos pasos para hacer una caravana igual a la que hace terminado su espectáculo para agradecer los aplausos del público. Solté una carcajada y me metí al remolque. Ya tendida en mi cama me puse a pensar en lo sucedido. Por un lado estaba emocionada porque vino a verme, y por otro estaba preocupada por mi reacción en general…me agobia que pueda llevarme del cielo al suelo y viceversa con sólo unas palabras. Ni siquiera le expresé mi enojo con respecto a su actitud en la asamblea, es más, ni le pregunté por qué fue, me dejé distraer por sus bromas y atenciones. Eso no puede ser bueno, tendré que tomar medidas de precaución.

2 comentarios:

  1. Qué dificil lidiar con los pensamientos que nos provoca el querer gustarle ó impresionar ó llamar la atención de alguien, después de todo anteponemos la belleza física, nunca pensamos en primer instancia si somos más agradables o no, ¿un mal humano a caso?, cada quién tendrá su opinión al respecto, pero sin duda es lo primero que vemos y en lo primero que pensamos, y que por ende es lo primero que nos lleva al cielo o al suelo no?...

    Sentimientos, complicados al fin y al cabo, te hacen perdonar con pequeños buenos detalles... ¿orgullo?, normalmente en estos casos no existe, si no plantas bien los pies sobre la tierra te pueden llevar a la destrucción total; el sentirse bien sin duda provoca un problema en nuestra lucidez... Darse cuenta y planear, ¡perfecto! el caso es mantenerse porque, ¿qué pasa cuando no funciona?, je... creo que muchos lo sabemos...

    Sin duda será interesante esta historia...

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  2. Ora! por qué tan nerviosa jajaja...
    bueno yo hace mucho no siento esa chispita de cuando alguien me gusta y la duda y la incertidumbre.
    Pero es una agradable sensación cuando alguien te gusta tanto
    o cuando alguiente hace sentir bonito cuando se aparece. =)
    Como siempre me gustó mucho
    2 meses mas y tendremos el capitulo de un libro.

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